¿Cómo dialogar con mi hijo adolescente?

Todos los padres se preguntan ¿cómo debo hacer para hablar ciertos temas con mi hijo?, es callado, no me cuenta nada.
Sumado a que están todo el día insertos en la computadora o el celular, aislándose de la comunicación cara a cara.
A pesar de esta barrera que ponen nuestros hijos, porque asimilan lo que la sociedad actual nos impone, debemos encontrar la forma de llegar a ellos. Los adolescentes aún siguen necesitando del cuidado y contención de sus padres. Necesitan de la escucha y la palabra que brinde seguridad para explorar lo nuevo.
La adolescencia es una etapa de descubrimiento social, del mundo exterior. Ellos empiezan a salir de noche, a probar alcohol, cigarrillos, quizás drogas, a involucrarse con personas del sexo opuesto, iniciar las primeras experiencias laborales, viajes. Todo esto lo hacen solos, sin la presencia de los padres.
Lo nuevo y desconocido produce en todos; sean niños, jóvenes, adultos; ansiedad. Animarse a hablar con los hijos de las cosas que ellos viven a diario y que los padres NO se animan a aceptar ayuda a prevenir situaciones no deseadas, por ejemplo borracheras.
No hay que ser ingenuos y creer que internet y la televisión dan todas las herramientas para enfrentar el mundo de hoy. Imaginemos que nuestro hijo el sábado salió con sus amigos y probó alguna droga, sintió efectos raros, algunos placenteros y otros no tantos, como náuseas y mareos. Busca en internet las ventajas y riesgos de consumir esta droga. La información seguro que la encuentra, pero quién calma su sentimiento de culpa, su miedo a caer en el consumo frecuente y perder la confianza de sus padres, los buenos amigos, una novia, por nombrar solo algunas cosas.
Cada experiencia nueva es un descubrir que brinda autonomía. Pero todas las elecciones no siempre son correctas. Los padres deben aceptar que sus hijos a diario se enfrentan con estas cosas que forman parte de la realidad. Estar a su lado para mostrarles el camino correcto y brindarles seguridad es un acto de amor. Cuidarlos, sin críticas, dando espacio a la escucha, genera confianza en el adolescente hacia sus padres para fortalecer el vínculo. De este modo es más sencillo comunicarse, para dejar de lado las dudas y los supuestos de que “los adolescentes lo saben todo”.
Los adolescentes aún siguen necesitando del cuidado y contención de sus padres.
Necesitan de la escucha y la palabra que brinde seguridad para explorar lo nuevo.
María Florencia Rubiolo | Lic. en Psicología - M.P.: 6130








