Pedir AYUDA en situaciones de violencia

La violencia de género se manifiesta a través de agresiones físicas, verbales, psicológicas, económicas y sociales.

¿Por qué una categorización tan extensa de violencia?

Porque el agresor limita los vínculos y recursos de la víctima para dejarla desprotegida.
Es decir que la aleja de su familia, amistades, controla el dinero, las salidas, el teléfono y manipula con palabras amenazantes. Esto hace que la mujer se sienta sola frente al problema.
Lo más importante, para salir adelante de esta situación, es hablar de lo sucedido. A partir de entonces aparecen diferentes soluciones: realizar una denuncia, asistencia profesional, presencia de amigos, pedir asesoramiento en las distintas organizaciones gubernamentales, mudarse de domicilio, etc.

No hay que sentirse culpable, ni merecedor de vivir en un hogar violento.

La víctima no puede ayudar a su pareja a que cambie, por más amor que haya entre ellos, no es suficiente para modificar el modo de relacionarse.
Se necesita la intervención de un profesional para asesorar al grupo familiar y evitar daños futuros en los adultos y niños, si es que hubiese.
Con los informes que vemos a diario en los noticieros, las víctimas tienen miedo de sufrir la muerte, ellas o sus hijos.

La agresión no tiene límites y es muy importante buscar ayuda a tiempo. No se debe considerar el maltrato como algo normal y cotidiano. El diálogo, la comprensión y el respeto son los modos correctos y saludables de vincularse con los demás.

Para salir adelante de esta situación, hay que hablar de lo sucedido.

María Florencia Rubiolo | Lic. en Psicología - M.P.: 6130