¿Cómo poner el límite justo a nuestros hijos?

Son muchas las frases que escucho a diario cuando los padres sienten que algo está fuera de control: "¡Ya no sé más que hacer con él!" "¡Me siento agotada, hace lo que quiere y cuando quiere!"

¿Qué es un Límite?

• Es un acto de amor y contención que los papás ofrecen. Un simple NO, indica cuál es el buen camino: “esto no te hará bien, hazlo de este otro modo”.
• Es el primer organizador de su vida, brindando calma al desborde. Poner horarios de despertar, en las comidas, el estudio,… organiza al niño en la cotidianeidad, orientándolo a su autonomía.
• Previene en los niños patologías modernas como las adicciones. Estas se desarrollan en personalidades demandantes, insatisfechas, sin poder de creatividad. Cuantos padres nos dicen “cada vez que salgo le tengo que traer a mi nene un juguete”. La casa está llena de juguetes que él no usa más que diez minutos y todos los días pide más. Así estamos formando personas demandantes, que no aceptan la frustración, la espera, que no tienen imaginación para crear su propio juego.

Algunas pautas a tener presentes

Mostrarse seguros pero con afecto y hablándoles. Ser concretos. Sin golpes ni castigos físicos o psíquicos. No se aprende por humillación; de ese modo sólo se lo somete y se lastima al otro.
• Coherencia entre papá y mamá. Esto es fundamental. Si a la mamá le cuesta poner límites, entonces es conveniente DAR LUGAR al papá para que sea él, el encargado de decir No y no desautorizarlo.
• Respetar el enojo del niño, dándole tiempo para que se le pase y luego dialogar.
• Ser constante en la puesta de límites. Aunque todos los días tengan que recordar al niño que “eso no se hace”.
• Anticiparles cuando algo va a terminar o cuando no queremos que haga determinada cosa. Nuestra conducta y actitudes como padres serán el modelo y la forma en la cual comprenderán que esperamos de ellos. Los niños aprenden por imitación, es decir copiando conductas.

La diferencia entre adiestrar y educar, es que el adiestramiento es a través de premio-castigo. La educación se da a través del diálogo y el buen ejemplo, de este modo el niño aprenderá poco a poco a socializarse, a crecer como persona autónoma, libre, con normas y reglas incorporadas para poder compartir y convivir en la sociedad.

María Florencia Rubiolo | Lic. en Psicología - M.P.: 6130